Boca retrocedió al tercer puesto del Grupo D de la Copa Libertadores luego del empate sin goles entre Universidad Católica de Chile y Cruzeiro, un resultado que dejó al equipo de Claudio Úbeda fuera de la zona de clasificación a los octavos de final.

Pese al escenario complicado, el "Xeneize" todavía depende de sí mismo para avanzar en el torneo continental, ya que disputará sus últimos dos encuentros de la fase de grupos como local en la Bombonera, primero ante Cruzeiro y luego frente al conjunto chileno.

Si Boca consigue ganar ambos partidos asegurará automáticamente la clasificación y además terminará como líder del grupo, mientras que otra alternativa posible será empatar con los brasileños y luego vencer a Universidad Católica, equipo al que superaría por los resultados entre sí.

En cambio, si derrota a Cruzeiro pero luego iguala frente a los chilenos, necesitará esperar otros resultados para conocer si logra avanzar a la siguiente instancia de la Copa Libertadores.

La definición será en La Bombonera

El equipo de Úbeda afrontará dos partidos decisivos ante su gente, en una recta final donde no tendrá margen de error si quiere seguir en carrera en el máximo torneo continental.